La Gran Circular de Montejaque es un recorrido integral por algunos de los más bellos, y menos transitados rincones del Parque Natural de Grazalema. Algunos de los tramos del río Gaduares, cuyas aguas el fallido embalse de Montejaque nunca pudo contener, captan toda la belleza de los bosques húmedos con setas, quejigos retorcidos y rocas musgosas.  Pero, sin duda, es el Karst el gran protagonista de casi toda la Gran Circular de Montejaque. La Sierra del Caillo, de Libar, de Mojón Alto, de Montalate compiten con los poljes de Los Llanos de Libar y del Republicano para mostrarnos algunos de los paisajes más bellos del sur de España.

La primera aproximación al Parque Natural de Grazalema nos ha acercado al bello pueblo de Montejaque. En tres tramos hemos recorrido unos 34 kilómetros durante dos días, haciendo vivac en uno de los lugares más bellos y agrestes de estas sierras, la casa de los pinsapos en los Navazos de Libar.

-El primer tramo, de unos 10 km, nos llevó de Montejaque a la venta del puerto de los Alamillos recorriendo el valle del Gaduares y su curso. Primero por un carril hasta poco después del cortijo de los Calabazales, y luego por una bella senda junto al río entre húmedos bosques de encinas y quejigos hasta el Chaparro de las Ánimas, donde un carril nos llevó al puerto de los Alamillos.

-El segundo tramo, de unos 8km, arrancó en el impresionante pueblo de Villaluenga del Rosario, previo transporte desde el puerto de los Alamillos y tras degustar los afamados quesos payoyos de esta villa. Desde este punto subimos al puerto de la Viñas y, tras cruzar un tupido bosque de encinas y alcornoques, atravesamos el impresionante polje de los Llanos del Republicano. Tras una corta pero exigente subida hasta la casa del Correo, tomamos un sendero entre matagallos, encinas y roquedos que nos llevó en ligero ascenso hasta la casa de los Pinsapos en los Navazos de Libar, junto a cuyos muros pernoctamos.

-El tercer tramo, de 16 kilómetros, nos hace retornar a la casa del Correo para coger la senda hasta el Puerto del Correo, desde donde descendemos a los Llanos de Libar. Cruzamos este inmenso polje y, tras pasar un bosque de quejigos centenarios y los llanos de Cufría, descendemos hasta el llano del Baldío y del Pozuelo. Una corta subida nos sitúa en el puerto de los Gulfos, desde donde oteamos ya el Hacho de Montejaque. El carril nos lleva en bajada continua hasta el pueblo de Montejaque.

Mapas de la ruta:

Montejaque1

1er Tramo: Montejaque-venta Alamillos

Villaluenga Navazos Libar

2do Tramo: Villaluenga-Navazos de Libar

Casa pinsapo Montejaque

3er Tramo: Navazos de Libar-Montejaque

RELATO FOTOGRÁFICO

DSCF4513

Saliendo de Montejaque por la carretera a Grazalema.

DSCF4516

A unos doscientos metros dejamos la carretera que tuerce a la derecha para rodear la mole del cerro Tavizna, Nosotros cogemos el carril que se ve de frente.

DSCF4529

Pronto se nos abren vistas al valle del Gaduares. Si la técnica humana se hubiera impuesto a las porosas cualidades de la caliza, estaríamos contemplando el flamante embalse de los Caballeros. Pero, a veces, la Naturaleza nos gana.

DSCF4530

El valle del Gaduares en dirección a Grazalema. El carril serpentea durante unos cuatro kilómetros. Ampliamos el zoom:

DSCF4531

El cortijo de los Calabazales es la puerta de acceso a la boscosa zona de los Cucaderos. Al fondo puede verse la masa gris de la sierra del Pinar.

DSCF4532

Fuente Imbro. Recién restaurada y con su perceptivo cartel de la Junta.

DSCF4540

Pasamos junto a este puente de estilo medieval que, sin embrago, parece haber sido construido más recientemente,  en la época de la fallida presa.DSCF4543

El carril se va difuminando. Tras el puente obviamos un carril a la izquierda y tras sortear una cadena el sendero desemboca en una angarilla.

DSCF4544

Entramos de lleno en los húmedos bosques que jalonan el curso del Gaduares. Las setas, el musgo, las encinas y los quejigos retorcidos son los reyes de esta parte de la Travesía.

DSCF4553

El sendero serpentea por las cañaditas que vuelcan al Gaduares.

DSCF4554

De repente, tras unos 20 minutos desde la angarilla desembocamos en la Laguna del Gaduares, un tramo represado del río que hace las delicias de vacas retintas y aves.

DSCF4574

Otras perspectiva de la laguna. Se ve le muro de contención al fondo. También se capta a la vigilante de la laguna:

DSCF4575

Una garza(creo) que nos tenía el ojo echado tras obligarla a remontar el vuelo.

DSCF4585

Tras obviar un carril que cruza el río a nuestra derecha, nosotros seguimos por el sendero que cruza un par de bellos prados.

DSCF4593

El bosque poco a poco va aclarándose y se abren vistas a:

DSCF4599 Los llanos del Membrillo enfrente. Detrás se situa la sierra del Endrinal. A la derecha se observa el piramidal pico de San Cristobal.

DSCF4602

En los Llanos del Membrillo se situa el Chaparro de la Ánimas, de notable porte y cuyo nombre alude a que su corcho se destinaba a sufragar las velas puestas a las Benditas Ánimas del Purgatorio.

DSCF4605

Tras descansar junto a otro cartel de la Junta, sobre el corcho, junto al Chaparro, cogemos el carril que nos conduce en una media hora a la venta de los Alamillos.

DSCF4610

Descansamos en este cruce de caminos tras unas tres horas y media de camino. Allí nos enteramos de que el taxista de Grazalema esta en Sevilla. Con lo que nuestro previsto traslado a Villaluenga del Rosario para comer y continuar la travesía se trunca. Sin embargo, tras unos instantes de zozobra, uno de los camareros se ofrece a llevarnos al pueblo de la Manga.

DSCF4612

En el parking de Villaluenga, donde comienza el segundo tramo del día: Villaluenga-Casa de los Nabazos de Libar. Tras comer en este pueblo serrano y degustar su suave y exquisito queso payoyo nos avituallamos en un negocio cercano con una botella de anís de Ronda para pasar mejor la noche.

DSCF4623

Villaluenga a la sombra imponente de la sierra del Caillo, desde el puerto de las Viñas. Tomamos el sendero señalizado Llanos del Republicano, que asciende la sierra de las Viñas antes de bajar a este enorme polje por un espeso encinar.

DSCF4631

Descendiendo a los Llanos. En frente los macizos de Libar y Mojón Alto. Por una brecha abierta en la ladera rocosa zigzagea un sendero que lleva al Puerto del Correo.

DSCF4642

Comienzo del sendero de ascenso al Puerto del Correo, siguiendo de frente. La Cartelería de la Junta nos invita a visitar la cercana Sima del Republicano, cogiendo un sendero a la izquierda durante unos 500 metros.

DSCF4645

Ganamos altura rápidamente. Al fondo, tras los Llanos del Republicano, se aprecia la sierra del Endrinal y el espeso encinar de la Sierra de las Viñas que cruzamos anteriormente.

DSCF4651 Por fin coronamos el primer puerto que nos introduce en la ona de los Navazos de Libar. Al fondo se aprecia el Puerto del Correo, al que subiremos al día siguiente para ir a Montejaque.

DSCF4655

Pero toca girar a la derecha para acercarnos al refugio del Correo.

DSCF4733

Esta recién reformado, con chimenea, pero con un suelo pedregoso no apto para quien no traiga una buena colchoneta.

DSCF4660

Detrás del refugio se intuye un sendero que nos introduce en bosquecillo de encinas y arbusto bajo con abundante matagallo.

DSCF4666

Esta parte del camino es especialmente bello, con los cantos de los numerosos pájaros, apenas desnivel, y que en unos veinte minutos nos deja frente a uno de los rincones más bellos de estas Sierras:

DSCF4675

Los Navazos de Libar, con la Casa de los Pinsapos bajo la sombra del hombro rocoso de la Salamadre, es uno de los parajes naturales más destacados de estas sierras. Y nuestro punto de acampada para esta noche.

DSCF4688

El refugio de los Navazos de Líbar estaba cerrado ( menos mal que no pusieron un candado también a la puerta del aljibe por que así por lo menos pudimos dar de beber a la media docena de vacas que nos esperaban en el Navazo). Si este refugio estuviera abierto y guardado, por su ubicación y tamaño, haría enormemente atractiva esta parte del Parque Natural de Grazalema, daría puestos de trabajo y animaría a muchos senderistas a hacer travesías, ya que esta equidistante de Cortés de la Frontera, Montejaque y Villaluenga del Rosario.

DSCF4689

Pero como estaba cerrado, optamos por vivaquear en los dos bancos de piedra que se aprecian en el espacio cerrado de la entrada.

DSCF4708

Lo que no evito la visita de uno de los habituales para cualquiera que vivaquea en estas sierras:

DSCF4715

vulpes vulpes, el zorro ladrón que nos estuvo acechando toda la noche desde el cerco de piedra que rodea a los pinsapos.

DSCF4727

Amaneciendo abandonamos este idílico lugar. Según nos contaron un grupo de senderistas el día anterior, tanto la casa como los pinsapos los planto hace más de 20 años el entonces director del Parque. Tanto dinamismo despertó sospechas en algún despacho de la Junta, porque el hombre duró poco en el cargo.

DSCF4728

Volvemos por nuestros pasos hasta el refugio del Correo

DSCF4742

Cogemos el sendero que remonta al Puerto del Correo, mientras el sol baña las laderas rocosas de el Endrinal y las encinas de la Sierra de las Viñas.

DSCF4753

La bajada a los Llanos de Libar se hace comodamente en veinte minutos, yendo el sendero pegado en su tramo final a un muro de piedra. Al fondo empezamos a intuir los Llanos.

DSCF4755

Vistas de los Llanos hacia el suroeste. En el centro se aprecia el macizo calizo del Peñón de Libar.

DSCF4756

Zoom del Peñón de Libar cuyas formaciones «atorcaladas» bien merecerán una visita en el futuro.

DSCF4760

Enfilamos hacia la pista de Montejaque, cruzando esta espectacular llanura karstica, mientras nos alcanzan los primeros rayos de sol.

DSCF4765

Tras alcanzar la pista enfilamos hacia el cortijo-refugio de Líbar.

DSCF4776

Pasado el refugio nos encaminamos por una pista que nos introduce en una zona adehesada con portentosos ejemplares de quejigos.

DSCF4777

DSCF4779

DSCF4778

Hacemos una parada para desayunar en la fuente de Cufría, donde el viento se hace notar.

DSCF4788

Tras recorrer el quejigal durante unos cuarenta minutos el panorama se despeja de nuevo:

DSCF4791

El Llano del Pozuelo. que no es otra cosa que otro poljé en el que pastan ovejas y vacas.

DSCF4797

Vista atrás antes de llegar al puerto de Gulfos.

DSCF4805

En el puerto de Gulfos, que separa a la Sierra de Juan Diego de la de Montalate, empezamos el descenso hacia Montejaque.

 

DSCF4812

El Hacho de Montejaque preside esta parte del camino, en la que podemos ver numerosos ejemplos de formaciones kársticas.

DSCF4816

Entramos en las estrechas calles de Montejaque, por la calle del Tajo.  Tras tomar un bocadillo en uno de los bares del pueblo nos montamos en el coche. Toca volver a casa.

 

¿Dinos que te ha parecido la ruta?

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies